EL DUELO EN TIEMPOS DE COVID-19

La situación excepcional actual, debida la COVID-19, ha hecho cambiar sin duda nuestra manera de ser, de percibir y de experimentar el mundo. En definitiva, ha cambiado nuestra manera de vivir, afectando a todas nuestras esferas vitales, rutinas, hábitos, costumbres, forma de relacionarnos, etc.


Nos encontramos en un momento donde muchas personas están falleciendo a causa de esta nueva enfermedad, no obstante, otras muchas fallecen por otros motivos de distinta naturaleza, pero lo relevante en la situación, es que la dimensión afectivo-social, como las despedidas de nuestros seres queridos, se ha visto realmente alterada, incluso eliminada en algunos casos.


Actos tan significativos como poder despedirse físicamente del difunto, disponer de apoyo social cercano o poder desarrollar con normalidad los rituales propios de nuestra sociedad, son muy importantes para que el proceso de duelo sea normal y no se convierta patológico. Por estos hechos, actualmente la elaboración de un duelo normalizado se está viendo gravemente dificultada por las medidas sanitarias dictadas, de forma justificada, para evitar males mayores.


La Covid-19 ha cambiado nuestra manera de vivir, afectando a todas nuestras esferas vitales.

Los rituales de despedida son actos simbólicos que nos ayudan a manifestar nuestros sentimientos ante una pérdida, a ordenar un poco nuestro estado emocional y nos abren la puerta a la toma de consciencia del proceso de duelo. Por este motivo, es importante que, pese a que la despedida no pueda ser como quieras, realices si así lo sientes, un acto de despedida personal: a través de un escrito, un dibujo, creación de un rincón de recuerdo, una pequeña reunión con los más allegados siempre manteniendo las medidas de prevención… Esto ayudará a que integres lo que ha sucedido y a que tu corazón quede en paz con esa persona, hecho que favorecerá un duelo positivo. (1)


Consideraciones para los que han perdido un ser querido

En estos momentos, es posible que estés experimentando una gran variedad de emociones (tristeza, ira, impotencia, culpabilidad…), e incluso que te sientas abstraído de la situación, como si no estuviese ocurriendo, generándote un estado de confusión.


A la pérdida del ser querido, hay que sumarle las circunstancias especiales de su fallecimiento: imposibilidad de acompañarle, cuidarle y despedirle como se hubiera querido. Todo este cúmulo, hace que se experimenten síntomas de desregulación física y psicológica asociada a esta situación traumática. Es importante no ser duro con uno mismo, los acontecimientos actuales escapan del control de todos, por esto, queremos ayudarte a analizar esta situación desde el corazón y la comprensión, y a la vez, te mostramos algunas pautas de autocuidado recopiladas por el Colegio Oficial de Psicología (1) que pueden favorecer tus primeros pasos en el camino del duelo.


Pautas de autocuidado

Para describir el estado de una persona en duelo, utilizaremos la Metáfora del equilibrista. La persona camina por una fina cuerda que une dos momentos vitales distintos: el momento de la muerte, donde las emociones ahogan y paralizan y se cree que no se puede superar la situación, y el momento donde encuentra fortaleza para seguir adelante ante la situación de gran impacto y se puede recordar al ser querido sanamente. (1)


Para equilibrar el proceso de duelo, te invitamos a coger la pértiga y balancearte, realizando tareas de conexión y de desconexión con tu dolor. Ya que, si solo cargamos un lado de la pértiga (analizando continuamente la muerte o todo lo contrario, evadiendo siempre la situación) terminaremos cayendo al abismo.



El camino del duelo no es un camino fácil ni rápido, pero un buen equilibrista, es capaz de caminar balanceando su carga emocional; muchas veces sus pasos son inseguros y debe retroceder, pero esto solo sirve para coger impulso y avanzar.


Te proponemos que balancees la pértiga cuidando cuatro aspectos importantes que exponemos a continuación:

FUENTES

  1. Colegio Oficial de Psicología de Cantabria. Guía para las personas que sufren una pérdida en tiempos de coronavirus (COVID-19). 2020. 

14 vistas