CLÍNICA

Desde que aparecieron los primeros casos hemos podido observar una evolución del virus significativa. Si bien en un primer lugar se colapsaron hospitales por la alta cantidad de necesidad del paciente por el uso de respiradores y un elevado número de fallecidos. En la actualidad, los rebrotes se ven caracterizados por una sintomatología diversa y menos grave en su mayoría.​

Su clínica estándar: se caracteriza por una triada bastante inespecífica de fiebre, tos y disnea. Existen otros síntomas asociados como fatiga/mialgia (dolor muscular), cefalea, náuseas/vómitos, odinofagia (dolor en faringe), disgeusia (alteración del sentido del gusto) e hiposmia (pérdida parcial del olfato), entre otros.       ​​

TOS

FIEBRE

DISNEA

Pacientes ingresados en hospital: La mayor parte ha presentado un cuadro de neumonía bilateral con opacidades en vidrio esmerilado en el TAC torácico.

Análisis sanguíneos: la mayoría de personas han mostrado linfopenia (reducción del recuento de leucocitos en sangre) y un TP (tiempo de protrombina) alargado, además, en algunos casos se ha observado aumento de la LDH (lactato deshidrogenasa). 

La sintomatología es muy variada creando cuadros leves, moderados o graves donde se incluyen neumonía, Síndrome de Distrés Respiratorio Agudo (SDRA), sepsis y shock séptico. Los pacientes que presentan un cuadro grave de la enfermedad se presenta a los 10-15 días desde el inicio de la sintomatología hasta que presenta insuficiencia respiratoria.

PACIENTE ASINTOMÁTICO

NIÑOS

¿TIENES SÍNTOMAS?

PACIENTE ASINTOMÁTICO

NIÑOS

¿TIENES SÍNTOMAS?

FUENTES

[Última actualización: 12/08/2020]